
Cialis, cuyo principio activo tadalafil pertenece al grupo de medicamentos conocidos como inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5). Cialis se utiliza principalmente para tratar disfunción eréctil (DE) en hombres, pero también se prescribe para tratar la hiperplasia prostática benigna (HPB), también conocida como agrandamiento de la próstata, y en algunos casos para la hipertensión arterial pulmonar.
La acción de Cialis tiene como objetivo relajar los vasos sanguíneos del pene, lo que aumenta el flujo sanguíneo al pene durante la estimulación sexual. Esto ayuda al hombre a lograr y mantener una erección. Una de las ventajas de Cialis sobre otros medicamentos para la disfunción eréctil Es la larga duración de la acción. Cialis puede permanecer efectivo hasta 36 horas, lo que le ha valido el apodo de "la píldora del fin de semana". Esto ofrece a los usuarios más flexibilidad que los medicamentos que deben tomarse en un período de tiempo más corto.
Es importante usar Cialis sólo con receta médica y seguir las instrucciones de un proveedor de atención médica. El abuso o el uso inadecuado puede provocar efectos secundarios como dolor de cabeza, dolor de espalda, dolores musculares, malestar estomacal, enrojecimiento o, en casos raros, efectos secundarios más graves, como una disminución o pérdida repentina de la visión o la audición.